Beberte
Procuraré juntar muy bien mis labios a tu boca
Y te hablaré en silencio sin emitir sonido;
Ahora conozco cada parte de ti,
Porque tu cuerpo lo he bebido…
Deslizaré mis manos,
Y briago… me quedaré al mirarte,
Después de haber bebido tus dulzuras
Besaré cada una de tus partes.
Mientras nos volvemos locos
Te daré lo que soy y lo que tengo,
Y después…
Que agotados nuestros cuerpos desfallezcan.
Y las botellas caen…
Por la boca; rodando, entrechocándose
Sigo pensando que la noche es larga
Esperando estar contigo.
¿Por qué te rebusco en mi inconsciencia?
En esta soledad llena de botellas…
Te he llegado a necesitar tanto
Que la bebida misma me parece tu presencia.
Compañera discreta, confidente y reservada
Yo sé que un día terminaré en sus brazos
Cuando ya nada me quede…
Pero que llegué a ser como es la noche cuando muera.
Eva Padilla
-o-
Tan rozado y agitado.
En el alma.
Cuando estamos con el.
En nosotros.
Y calmar las heridas.
Evaporando las tristezas
El que transforma tu consuelo
Nos quiere dirigir
Que nos acompaña
Es el que rompe el silencio
Ante la multitud.
Alberto Nery
Dos poemas alcoholizados
arturoaccio@gmail.com
Perspectiva de un borracho derribado por el alcohol
Dios es movimiento y armonía,
a mí me falta lo último.
al final se caen
o los hacen caer, no importa,
lo importante es que tocan el piso.
lo conocemos cuando hay crisis
y ninguna tarjeta de crédito pasa.
hormigas,
basura,
gatos y perros se huelen el trasero,
no debo de excederme con lo sintético,
empiezo a ver cosas raras
y a pensar de más.
Antes de caer
— Ahí está la sangre del dios que buscas Ax.
ella se mantenía de pie.
con cuidado
para comenzar a gritar y actuar:
ante sus misterios,
me postro sumisa
por los días libres que me da.
¿Por qué no te arrodillas también tú?
Arturo Accio
Perla Cristal Hermosillo
NOCHE oscura
durmiendo en tu sombra arbórea,
bosque de montañas,
desierto sin fe,
religión de errores,
búsqueda sin caminares
pirámide hundida en oasis
espuma acida cortante de océanos.
Noche XV.
Ahogándose
en sutil declive para flechar contornos,
dirigir cauces automovilísticos,
REYNA de amores
en un cáliz,
tu la abandonas porque eres ídolo,
ella solo es una
NOCHE,
Planisferio
de edades borrosas,
Tu engrandeciendo
la ley de
un NOCTURNO,
ella se
empequeñece poesía,
se nostalgia
en otro parecer
se equipara
a la tierra,
al viento,
y al agua la inmortaliza.
NOCTAM.
(Guadalajara, 1984). Narrador, ensayista y poeta. Su obra comprende tres poemarios, aún inéditos: Escorpión Durmiente, Uni-verso Armagedón y El Otoño y
ORIGEN DI-VINO
Los dioses crearon la tierra,
el agua, el aire, el fuego y la melancolía.
La creación bramó y el hombre se vistió de vida
y en su vida la danza de los elementos se inflamó
con el tedio de aquello que es inexorable.
Y así, en el fondo del barril
de la hierogamia de Dioniso y las ninfas,
se fermenta el hastío y se bebe la amargura
y dura lo que dura la alegría
como un sueño o una noche o un verano
de un acto de Shakespeare
montado en el estudio de Caravaggio.
Ah, tantos desiertos nos duelen
y esperamos
a los herederos del accidente sumerio
para que rieguen los atroces huertos de nuestra sed
y llenen nuestros cuernos de olvido
antes de que la ira arrase las vides
e invada los redentores ríos que nos arden.
Los dioses crearon la Tierra
en severo estado de ebriedad;
los dioses nada querían crear
cansados y aburridos de la eternidad.
Osvaldo Rocha Otxoa
-o-
“Así como la embriaguez es el juego de la naturaleza con el ser humano,
así el acto creador del artista dionisíaco es el juego con la embriaguez.”
El nacimiento de la tragedia.
F. Nietzsche.
A veces Dioniso me hablabla
Cuando el sol penetraba por mi ventana
Cuando mis pupilas se exhaltaban
Cuando la última gota de sangre etilica lloraba.
Vacia, vacia.
Y el circo se habia estacionado en el ángulo perfecto
Desde mi ventana, desde mi ventana.
¡Alguien que me beba!,
Y me devuelba este alcohol.
Como los prados se convertían en uva
Como el sol hinchaba la cabeza
Y como la desmesura irradia en mi arte.
Quizás Apolo, quizás mis sombras
La belleza no nos busca,
Lo inacabado si que nos asecha,
Estoy afuera, y desde mi ventana un ojo me atormenta.
Dioniso nos da su trono
o pactamos con elY desde nuestro suen mundo
Un canto se eleva, el canto de la inmortalidad.
Vacia, vacia.
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