“Tertulias de alcohol y letras”

“Tertulias de alcohol y letras”
Fedra No. 7

lunes, 11 de agosto de 2008

Dossier "Escrituras Etìlicas"

Beberte

Procuraré juntar muy bien mis labios a tu boca
Y te hablaré en silencio sin emitir sonido;
Ahora conozco cada parte de ti,
Porque tu cuerpo lo he bebido…

Deslizaré mis manos,
Y briago… me quedaré al mirarte,
Después de haber bebido tus dulzuras
Besaré cada una de tus partes.

Mientras nos volvemos locos
Te daré lo que soy y lo que tengo,
Y después…
Que agotados nuestros cuerpos desfallezcan.

Y las botellas caen…
Por la boca; rodando, entrechocándose
Sigo pensando que la noche es larga
Esperando estar contigo.

¿Por qué te rebusco en mi inconsciencia?
En esta soledad llena de botellas…
Te he llegado a necesitar tanto
Que la bebida misma me parece tu presencia.

Compañera discreta, confidente y reservada
Yo sé que un día terminaré en sus brazos
Cuando ya nada me quede…
Pero que llegué a ser como es la noche cuando muera.

Eva Padilla

-o-



El Vino

Pasa de mesa en mesa

Tan rozado y agitado.

El vino es un aliciente

En el alma.

Donde ya no tenemos ausencia

Cuando estamos con el.

Es capaz de penetrar

En nosotros.

Y calmar las heridas.

Evaporando las tristezas

El verdadero vino es el que huele bien

El que transforma tu consuelo

El que nos arrastra

Nos quiere dirigir

Es el vino como un espíritu

Que nos acompaña

Cuando se nos agota la esperanza

Es el que rompe el silencio

Ante la multitud.

Alberto Nery

-o-

Dos poemas alcoholizados, de Arturo Accio (1975, Guadalajara). Activista literario. Buscador de imágenes alternas de la realidad.

arturoaccio@gmail.com

Perspectiva de un borracho derribado por el alcohol

El todo se mueve,

Dios es movimiento y armonía,

a mí me falta lo último.

Nadie tiene el equilibrio suficiente,

al final se caen

o los hacen caer, no importa,

lo importante es que tocan el piso.

El valor que tiene uno

lo conocemos cuando hay crisis

y ninguna tarjeta de crédito pasa.

Las llantas de los carros,

hormigas,

basura,

gatos y perros se huelen el trasero,

no debo de excederme con lo sintético,

empiezo a ver cosas raras

y a pensar de más.



Antes de caer

Besa la botella. Dijo María.

— Ahí está la sangre del dios que buscas Ax.

Por obra de un verdadero milagro

ella se mantenía de pie.

Permanecí callado.

Dejó la botella sobre la mesita

con cuidado

para comenzar a gritar y actuar:

Me arrodillo ante su sangre,

ante sus misterios,

me postro sumisa

por los días libres que me da.

Así que:

¿Por qué no te arrodillas también tú?

Arturo Accio

-o-

La embriaguez de la musa

Mirando nuestra foto en la pared he recordado el dolor que me atormenta al saberte vacía. Me has dejado sin nada. A deshoras, sumergido en el silencio, agradezco tener en ti la presencia que escucha mis más grandes temores y remordimientos. Disculpa si interrumpo tus sueños, pero al verte tan inerte, tan sola, ahí, posada en mi colchón cual estatua cristalina, quisiera poseerte, absorber hasta la última gota de vida que yace en ti. Tú, tan inalcanzable, tan lejana y serena reposando sobre mis sábanas. Quisiera tocarte, estrecharte entre mis manos. Sólo logro observarte tan nítida, tan transparente. Buscando en mi agenda me percato de las promesas rotas, de aquellos momentos irrecuperables en los que estuve sin ti. Ahora aquí estás, sin memoria y sin palabra, depositándome la embriaguez de tu silueta, sí, tú, mi triste y hueca musa. Mi cerveza...

Perla Cristal Hermosillo

-o-

Noche XIV.

NOCHE oscura

durmiendo en tu sombra arbórea,

bosque de montañas,

desierto sin fe,

religión de errores,

búsqueda sin caminares

pirámide hundida en oasis

espuma acida cortante de océanos.

Noche XV.

Vino tinto

Ahogándose

en sutil declive para flechar contornos,

dirigir cauces automovilísticos,

REYNA de amores

en un cáliz,

tu la abandonas porque eres ídolo,

ella solo es una

NOCHE,

Planisferio

de edades borrosas,

Tu engrandeciendo

la ley de

un NOCTURNO,

ella se

empequeñece poesía,

se nostalgia

en otro parecer

se equipara

a la tierra,

al viento,

y al agua la inmortaliza.

NOCTAM.

-o-

Osvaldo Rocha Otxoa

(Guadalajara, 1984). Narrador, ensayista y poeta. Su obra comprende tres poemarios, aún inéditos: Escorpión Durmiente, Uni-verso Armagedón y El Otoño y la Nada. En narrativa ha acumulado varios relatos cortos aún sin agrupar y/o editar. Ha publicado en algunas revistas literarias en línea y poemas suyos han sido incluidos en las antologías Lluvia de Voces en el Desierto, en México y Entretejiendo desde el hacer de las palabras, en Argentina.

ORIGEN DI-VINO


Los dioses crearon la tierra,
el agua, el aire, el fuego y la melancolía.
La creación bramó y el hombre se vistió de vida
y en su vida la danza de los elementos se inflamó
con el tedio de aquello que es inexorable.

Y así, en el fondo del barril
de la hierogamia de Dioniso y las ninfas,
se fermenta el hastío y se bebe la amargura
y dura lo que dura la alegría
como un sueño o una noche o un verano
de un acto de Shakespeare
montado en el estudio de Caravaggio.

Ah, tantos desiertos nos duelen
y esperamos
a los herederos del accidente sumerio
para que rieguen los atroces huertos de nuestra sed
y llenen nuestros cuernos de olvido
antes de que la ira arrase las vides
e invada los redentores ríos que nos arden.

Los dioses crearon la Tierra
en severo estado de ebriedad;
los dioses nada querían crear
cansados y aburridos de la eternidad.

Osvaldo Rocha Otxoa

-o-

El pacto con Dioniso

“Así como la embriaguez es el juego de la naturaleza con el ser humano,

así el acto creador del artista dionisíaco es el juego con la embriaguez.”

El nacimiento de la tragedia.

F. Nietzsche.



A veces Dioniso me hablabla

Cuando el sol penetraba por mi ventana

Cuando mis pupilas se exhaltaban

Cuando la última gota de sangre etilica lloraba.

A veces la copa se reventaba

Vacia, vacia.

Mis pasos eran algo lontano, algo largos

Y el circo se habia estacionado en el ángulo perfecto

Desde mi ventana, desde mi ventana.

Mi cuerpo se evaporaba como tal spiritus

¡Alguien que me beba!,

Y me devuelba este alcohol.

Dioniso me decía;

Como los prados se convertían en uva

Como el sol hinchaba la cabeza

Y como la desmesura irradia en mi arte.

Tan solo un retorno,

Quizás Apolo, quizás mis sombras

La belleza no nos busca,

Lo inacabado si que nos asecha,

Estoy afuera, y desde mi ventana un ojo me atormenta.

La tierra suelta su leche y yo la unto con miel

Dioniso nos da su trono

o pactamos con elY desde nuestro suen mundo

Un canto se eleva, el canto de la inmortalidad.

A veces la copa se reventaba

Vacia, vacia.

Arely Medina.

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